Hipnoparto, es esa palabra que resuena en el mundo de muchas embarazadas y su entorno; palabra que te atrae o rechazas, pero que no deja indiferente.

Popular y muy extendido en otros países de una manera positiva, sobre todo en Reino Unido, es por lo que muchas de las personas que acercan el hipnoparto a España viven o han trabajado allí, dónde se tiene una visión más clara del hipnoparto  y parece que está “instaurada” en el proceso de embarazo y parto.

Muchos piensan que son simples relajaciones o meditaciones que te ayudan a calmarte, pero es mucho más. Teóricamente el Hipnoparto es una formación que da la oportunidad a los futuros mamá y papá de estar informado, tener el conocimiento de la evidencia científica para elegir y vivir el desarrollo de su preparto y parto de una manera consciente; facilitando la fortaleza y desarrollando la habilidad para la toma de decisiones, así como herramientas  necesarias para la gestión del parto deseado de la mejor manera posible.

¿Por qué Hipnoparto?

El vivir el embarazo de una manera plena, consciente y presente, es lo que nos hizo llegar a hipnoparto. En nuestro caso, buscando meditaciones más enfocadas al embarazo, llegué al libro de Carmen Moreno, “Hipnoparto, preparación para un parto positivo” (podéis seguirla en rrss aquí), que me enganchó enseguida. Es un libro muy fácil de leer y con un contenido muy valioso.

Es por lo que cuando en My Sweet Koala, dónde me preparaba físicamente con Elena en Pilates para embarazadas, anunciaron que la matrona Eva Bueno Ferrer   impartiría el curso de Hipnoparto, no nos lo pensamos dos veces, estaba para nosotros, y la verdad que no nos defraudó.

En un ambiente cálido, acogedor e íntimo, Eva nos proporcionó información tanto de nuestro cuerpo como del proceso del parto e incluso del funcionamiento protocolario de los hospitales, herramientas, y apoyo emocional para uno de los momentos más importa de nuestras vidas.

A diferenciación con aquellos cursos que se imparten de preparación al parto tanto en hospitales públicos como privados; que algunos son muy buenos y actualizados, pero otros no tanto, el hipnoparto va a un nivel más allá, no se queda en la superficialidad y te hace entender que el parto es tuyo y te ofrece las herramientas más actuales para ayudarte.

¿Qué  Herramientas nos aporta?

La clave del hipnoparto según mi experiencia es la variedad de herramientas realmente prácticas que ayudan a empoderar tu parto, porque el parto es de la mamá, del bebé y del acompañante, en mi caso, el papá implicado al cien por cien.

Retomando el apartado anterior podemos destacar ya la información como una de ellas; la información es poder y ayuda a gestionar mentalmente el proceso además de  aportarte conocimiento y no ir a ciegas.

Además de la información, nos proporcionaron una gran variedad de herramientas que puedes utilizar tanto en el preparto como en el parto en sí para generar la deseada y famosa oxitocina. Nosotros utilizamos la mayoría de ellas: respiraciones, meditaciones, visualizaciones, mensajes positivos, masajes, pelota de pilates, aromaterapia, música…

En esta pirámide podéis encontrar la mayoría de ellas y si queréis saber más en este post os doy más información: Herramientas del Hipnoparto      

Mi Experiencia Consciente

Vivir el embarazo de una manera consciente era algo que tenía claro desde antes de estar embarazada. Vivirlo así a posteriori ha sido una de las experiencias más bonitas y significativas de mi vida.

Durante el embarazo, como he comentado, nos leímos el libro de Carmen Moreno varias veces, siempre estaba en la mesita de noche y acudíamos a él cada dos por tres.

A partir de la semana 27 comenzamos el taller de Hipnoparto con Eva Bueno. Teníamos la información, las herramientas y el empoderamiento para la llegada del día.

Y el día llegó.

Cuando te preparas, nunca sabes cómo va a desencadenarse ese día y eso es lo interesante. Hipnoparto nos dio la visión de apertura y amoldarnos a lo que se acontecía y saber actuar en cada momento.

Deseaba un parto lo más natural y de baja intervención posible, pero a pesar de trabajarlo mucho, los acontecimientos nos llevaron por otros caminos, que también conocíamos gracias a Hipnoparto.

Fuimos paso a paso con plena consciencia viviendo lo que se acontecía: primero el ingreso por fisura de bolsa, la espera activa para que se desencadenara el parto de manera natural,  y finalmente, por el riesgo que corría el bebé, la inducción.

En todo momento fuimos conscientes del parto, sentimos el parto y tuvimos una participación activa.

Sacamos todo el arsenal de herramientas para la dilatación: masajes con aceites, aromaterapia, ejercicios para encajar al bebé, pelota de pilates, luz y entorno agradable y la lista de reproducción preparada sonando.

Gracias a las matronas que nos acompañaron, Ana e Isabel, se respetaron al máximo nuestros deseos de plan de parto, pero también a nuestra toma de decisiones: poniendo la epidural lo más tarde posible, tomando el control de la situación, surfeando las contracciones “artificiales”, eligiendo postura que me hacían sentir cómoda para ayudar a mi bebé  o empoderarme en los pujos.

Y ella llegó.

Sana, fuerte, despierta y sin sufrimiento; y este último aspecto, en gran parte creo que fue gracias a nuestro trabajo antes y durante el parto… gracias a hipnoparto.

Una experiencia impactante para mi, que gracias a hipnoparto, lo vivimos como un parto positivo.

Feliz, se da cuenta de que ya ha encontrado el lugar maravilloso que tanto buscaba: el cálido regazo de su madre

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